Qué leer #4

18.4.17


Novedades del mes en curso que son de mi interés,
o que ya he leído y debo recomendar.
¡Hola! ¿Cómo se encuentran? Espero que bien. Yo he estado atareada, pero pensando en que es momento de acabar con esta rutina que me impide leer y bloguear. Creo que han leído esto antes, pero créanme, voy a tomar medidas drásticas esta vez.

En esta ocasión quiero compartir con ustedes las novedades del mes, y como es usual en esta renovada sección, comentar mi opinión o qué espero de estos nuevos exponentes de la literatura universal :)


Pasajera de Alexandra Bracken es un libro qué pensé comprar en inglés cuando se anunció. Sin embargo, después lo encontré muy carito en Booky y me retracté. Pasa que cuando terminé la trilogía Las leyes del mar de mi diosa Robin Hobb, me dio una ansiedad por leer libros con temática náutica o con piratas de por medio, y Pasajera además tenía un plus: viajes en el tiempo espacio. ¡Tenía que leerlo! El que sea una biología es además muy atractivo; sin embargo, su precio seguramente sea elevado (ya sabes que RBA es oro por estos lados). No sé si cumpliré mi propósito, pero tal vez caiga... ojalá más temprano que tarde. Se publica este mes en España.

El odio que das de Angie Thomas se vende solo. No era necesaria esa frasecita de Green en la portada, por favor. ¿Acaso el título no es suficientemente atractivo? He leído algunas reseñas que lo promocionan como una lectura de otro calibre. No sé si creerles, pero tengan por seguro que apenas pueda le daré una oportunidad porque me llama terriblemente la atención. Disponible este mes en México.

A Chile, gracias a PRH, llega Los malvados se alzarán, segunda parte de la saga Dorothy debe morir. Lo leeré porque la primera parte me pareció entretenida, y ya saben lo mucho que me gustan los retelling. Espero grandes cosas, pero Angie ya me advirtió que bajara un pelín mis expectativas.

También, al fin, tenemos en Chile Trono de cristal, la aclamada novela que da inicio a la saga de Celaena Sardothien, y que ha entronizado a Sarah J. Maas como una de las autoras must-buy de muchos lectores de YA. No sé si esta señora logrará volarme la cabeza, pero tengo fe en que algo debe tener esta historia. ¿Cómo se justifica tanto hype, si no?

Por último, gracias a los amigos de Ediciones B, la tercera parte de la primera trilogía Mistborn, El héroe de las eras. Aplausos por favor para nuestro amigo y compañero, ¡Brandon Sanderson! Actualmente leo El pozo de la ascensión y temo por mi vida y por la de mis queridos personajes. Lo único que pido es que no muera Vin por favorcito Sanderson, apiádate de ella.

Una fotito para compartir mi amor por esta historia.

Cuénteme si alguna novedad les llama la atención, o si han visto otra que merezca la pena anotar en la eterna wishlist.

El arte de reseñar

16.4.17


Hace unas semanas, en una conversación muy florida y con muchos descargos entre Nicis, Angie y yo, salió el tema de las reseñas, y qué es reseñar, a raíz de los protocolos para colaborar con editoriales y de los blogueros y booktubers que hacen cualquier cosa con tal de conseguir libros (ya sea plagiar, subir reseñas que en realidad solo exhiben el libro como objeto, etc, etc).

Y nos pusimos a despotricar porque hay mucha gente que dice “reseñar” un libro, pero que en realidad le venden la pomada al mundo entero porque su reseña no es más que el reciclaje de la sinopsis de X libro o una simple reinterpretación de otras reseñas léase reinterpretación de una manera muy libre.

Entonces, ¿qué es reseñar?


Mucho se ha debatido sobre el tema, sobre todo cuando, a lo lejos, aparece un académico John Doe en la web hablando sobre que los jóvenes no tienen idea de libros, y que nuestras reseñas son una sarta de estupideces y sólo la crítica profesional es la que cuenta a la hora de juzgar un libro.

Así que, repito, ¿qué es reseñar?


Si nos vamos al Diccionario de la Real Academia Española (a la que ya no le creo demasiado porque decidieron abolir el uso del tilde en la palabra sólo) dice sobre la reseña:

Noticia y examen de una obra literaria o científica (entre otras cosas que no vienen al caso).

Definiéndose noticia como “Noción o conocimiento sobre una materia o sobre un asunto” y examen como “Indagación y estudio que se hace acerca de las cualidades y circunstancias de una cosa o de un hecho”.

Asimismo, podemos también definir comentario:

Juicio, parecer, mención o consideración que se hace, oralmente o por escrito, acerca de alguien o algo.

Y opinión…

Juicio o valoración que se forma una persona respecto de algo o de alguien.

En resumen...


Y siendo un poquito flexibles, hablamos de la misma cosa: el acto de compartir nuestro parecer con respecto a una obra literaria con otros. Este parecer es un juicio, referente a juzgar “formar opinión sobre algo o alguien” o “creer u opinar algo”, una valoración personal sujeta a una multiplicidad de factores, que arrojan una opinión, una expresión de nuestras ideas y pensamientos después de un proceso de asimilación.

Por ello, reseñar, opinar o comentar no es un acto mecánico. Una reseña no es como respirar, sino que requiere que el sujeto estudie, investigue, aprenda, y luego emita su juicio. Que este juicio, a su vez, sea académico, razonable, políticamente correcto o sentimental, no viene al caso. No obstante, lo fundamental es el proceso previo, el juicio, que se forma, se construye y luego se divulga.

Reseñar, en consecuencia, conlleva tiempo y esfuerzo. Cuando reseñamos no elegimos palabras al azar para ensalzar o destruir (metafóricamente hablando) un libro. No. Es como el arte de escribir, en todo su esplendor, pero más efímero, con un resultado más breve, y quizá menos potente, pero no por ello menos importante.

Porque las palabras quedan. Hay responsabilidad en lo que decimos. Y por eso molesta e incomoda cuando algunas “reseñas” se promocionan como tales, cuando son una parodia de lo que realmente significa reseñar, comentar u opinar.

Opinamos día a día, consciente e inconscientemente. Sin embargo, reseñamos libros más que conscientemente. Nos abstraemos, le damos vuelta a las ideas una y otra vez, reescribimos, pensamos en la mejor manera de expresarnos, nos emocionamos, nos enojamos, reímos.

No mecanicemos el arte de reseñar. No lo veamos como una trivialidad. No es un trabajo, cierto, pero tampoco es tan insignificante como algunos parecen pensar. En este mundo tan automatizado, donde todo es inmediato, donde la información vuela, nuestras reseñas son un eco de la vieja escuela, un ejercicio que vale la pena practicar y conservar. Puede que el arte de reseñar no sea un arte en toda regla, pero muy bien nosotros podemos convertirlo en uno, siempre y cuando lo desarrollemos juiciosamente.

#Reseñassonreseñas
#Elartedereseñar